TDAH en mujeres: Diagnóstico tardío y cómo cambia con las hormonas

Imagina que tu cerebro es una fiesta sorpresa constante: nunca sabes qué emoción aparecerá ni cuándo. Así es vivir con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) siendo mujer. Pero ¿por qué tantas descubren que tienen TDAH después de haber organizado ya varias fiestas (léase: después de los 30)? Y, ¿cómo es que nuestras queridas hormonas añaden su propio confeti a este desorden?​

El arte de camuflar el TDAH: Maestras del disfraz

Desde pequeñas, muchas mujeres con TDAH desarrollan habilidades dignas de un Oscar para ocultar sus síntomas. Mientras los niños con TDAH suelen ser más hiperactivos y disruptivos (piensa en el típico «torbellino» de la clase), las niñas tienden a internalizar sus síntomas. Esto significa que, en lugar de correr por los pasillos, pueden estar soñando despiertas o luchando en silencio contra la desorganización. Como resultado, sus dificultades pasan desapercibidas, y en lugar de recibir ayuda, pueden ser etiquetadas como «despistadas» o «perezosas». No es sorprendente que muchas mujeres no sean diagnosticadas hasta la edad adulta, con una edad media de diagnóstico de 36 años.​

Hormonas y TDAH: Una danza hormonal

Si el TDAH ya es una montaña rusa, las hormonas son las que controlan la velocidad y las curvas. Los niveles fluctuantes de estrógeno y progesterona a lo largo del ciclo menstrual pueden influir en la gravedad de los síntomas del TDAH. Durante la fase premenstrual, cuando el estrógeno disminuye y la progesterona aumenta, muchas mujeres experimentan un empeoramiento de los síntomas, sintiéndose más desatentas e inquietas. Además, etapas como la pubertad, el embarazo y la menopausia traen consigo cambios hormonales significativos que pueden afectar la manifestación del TDAH. Por ejemplo, durante la menopausia, la disminución del estrógeno puede exacerbar los síntomas del TDAH, afectando la memoria, la concentración y el control de los impulsos.​

Diagnóstico tardío: Más común de lo que pensamos

Históricamente, el TDAH ha sido considerado un trastorno infantil predominantemente masculino, lo que ha llevado a un infradiagnóstico en mujeres. Sin embargo, estudios recientes han revelado que el TDAH es tan común en niñas y mujeres como en niños y hombres. Esta percepción errónea ha contribuido a que muchas mujeres no sean diagnosticadas hasta la adultez, lo que puede afectar su bienestar y desarrollo personal.​

Conclusión: Abrazando el caos con gracia

Vivir con TDAH siendo mujer es como intentar bailar en una pista llena de obstáculos invisibles. Pero con el diagnóstico adecuado, comprensión y estrategias efectivas, es posible transformar ese baile caótico en una danza armoniosa. Después de todo, ¿quién dijo que el caos no puede ser hermoso?​

Nota: Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con un profesional de la salud.

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